Ruta por las tierras del Moncayo tras los pasos de Bécquer
"Queridos amigos:
Heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi
escondido valle de Veruela;" Así comienza "Desde mi celda" la obra escrita por Becquer en Veruela
El Moncayo es una montaña que siempre ha sido tierra de leyendas. El "monte cano" para los romanos, no es de extrañar que embriagara a Bécquer y le llevara
a escribir numerosas leyendas en los años que pasó por la zona.
El Moncayo
Breve biografía: Gustavo Adolfo Bécquer. 17 de febrero de 1836 - 22
de diciembre de 1870. Valeriano Bécquer. 15 de diciembre de 1833 - 23
de septiembre de 1870.
Los hermanos Bécquer nacieron en Sevilla, su
padre era pintor por lo que ambos se criaron con fuertes
inclinaciones artísticas. Gustavo optó por ser escritor mientas que
Valeriano siguió los pasos de su padre. Al contar Gustavo con 18
años se trasladó a Madrid donde, en 1857, contrajo tuberculosis.
También conoció a Casta Esteban, con la que se casó en 1861. En
esa época Valeriano se unió a su hermano en sus viajes.
Uno de los primeros lugares a donde se trasladaron
fue a Soria capital, lugar en el que vivían algunos de sus familiares y desde el cual realizaban múltiples visitas hasta Noviercas. En este pequeño
pueblo cerca del Moncayo residía la familia de Casta y allí
nacieron dos de sus tres hijos. En 1863, Gustavo sufrió una recaída
en su enfermedad y decidió recluirse junto con su hermano en el
Monasterio de Veruela, cuyo aire puro era conocido como tratamiento
de la tuberculosis. Fue precisamente en el monasterio aragonés donde
los hermanos Bécquer lograron una mayor calidad artística a pesar
de su breve estancia. Algunas de las obras escritas en Veruela por
Gustavo son varias cartas agrupadas más tarde en "Desde mi
celda" y también varias de sus "Leyendas" ambientadas
en el Moncayo y Soria.
Comenzamos la ruta tras los pasos de Bécquer en Noviercas.
Desde el matrimonio de Gustavo y Casta, los hermanos Bécquer pasaban
largas temporadas en la zona. Una de las principales obras de
Valeriano relacionadas con el pueblo es “ Procesión en Noviercas”,
donde el torreón del siglo X aparece de fondo. Actualmente se pueden
visitar la casa de la familia Esteban Navarro y la iglesia de San
Justo y Pastor, donde fueron bautizados dos de los tres hijos de
Gustavo y Casta. También en la plaza Mayor se encuentra el Museo de
Bécquer. El torreón recoge información sobre otros torreones de la
zona. Se pueden seguir los pasos del poeta por el "Camino de los
ojos verdes " (PRC-SO91). Los paseos de Gustavo giraban en torno
al huerto de su suegro en Pozalmuro y Torrubia localidad de
nacimiento de Casta.
Museo Becquer en Noviercas
Salimos de Noviercas y poco antes de llegar a Ágreda nos desviamos hasta Beratón.
Beratón
Aquí, Gustavo se inspiró para localizar el castillo de Constanza y
Don Dionis en “La corza blanca”, y también precisamente desde
aquí, así como desde la vecina Cueva de Ágreda, es el mejor punto para
realizar el ascenso a la cumbre del Moncayo (2314m) desde el lado
soriano.
Volvemos los últimos kilómetros de la ruta hasta coger nuevamente la CL-101 y nos dirigimos hasta Vozmediano.
Castillo de Vozmediano
En Vozmediano se sitúa el nacimiento del Río
Queiles, el segundo más caudaloso de Europa. Gracias a la multitud
de corrientes subterráneas que corren por el subsuelo el Moncayo y
tal y como reza el cartel situado junto a el "...decía Clemente
Sáez en su Anecdotario Geológico de Soria, ante tal mundo
subterráneo, cabe imaginar, maravillosos palacios habitados por
gnomos, y donde el poeta Gustavo Adolfo Bécquer encontrara a su
personaje Fernando de Argensola, el primogénito de Ademar raptado a
la caída de un bello crepúsculo por la ondina de »Los Ojos
Verdes»".
Otro de los puntos que seguro atrajeron la
atención de los hermanos fue el castillo. Al igual que en otras
localidades de la Raya entre Aragón y Castilla, Vozmediano cuenta
con un pequeño castillo que actualmente también hace las funciones
de cementerio.
Continuamos tras los pasos de los Hermanos Bécquer y pasamos a la zona aragonesa de la ruta para llegar a Los Fayos.
Vista del caserío de Los Fayos y la Cueva de Caco
Alrededor del Moncayo existen numerosas leyendas con un origen
mitológico del monte, una de ellas cuenta que, en la antigüedad, el
famoso ladrón Caco, un hombre de tanta astucia como fuerza, se
refugió en una cueva junto a Los Fayos huyendo de sus perseguidores.
También en la zona vivía Hércules, al cual el ladrón robo ganado
escondiéndolo en su Cueva de los Fayos.
Al enterarse Hércules siguió las huellas que
había dejado el ladrón con sus reses y al encontrarse tuvieron una
lucha que fue tan terrible que fruto de ese combate los ríos y los
valles fueron apareciendo. Esta lucha terminó con Hércules
enterrando bajo una gran piedra a Caco, la cual acabó siendo el
Moncayo.
Continuamos la ruta hasta Trasmoz famoso por su castillo, donde la leyenda cuenta que las Bruixas del Moncayo practicaban sus akelarres.
Castillo de Trasmoz
Fruto del espíritu romántico de su época, Gustavo escribió sobre
lo oculto y lo fantástico y no hay mejor lugar para hacerlo como Trasmoz
que cuenta con gran tradición de brujería y ocultismo desde hace siglos.
En 1255 el abad del Monasterio de Veruela tras varios litigios
con los vecinos excomulgo el lugar, siendo el único pueblo en el mundo en
contar con dicho "honor". Más tarde en 1511, un conflicto
centrado en el uso del agua, el superior del monasterio lanzó una
maldición sobre el señor de Trasmoz, sus descendientes y toda la
aldea, convirtiéndola desde entonces en un pueblo maldito. Los
habitantes de Trasmoz también se sienten muy orgullosos de las
leyendas sobre las Bruixas del Moncayo y actualmente organizan fiestas centradas en estas leyendas.
En uno de sus escritos Bécquer narra la muerte de Tía Casca,
considerada la última bruja de Trasmoz.
Mural dedicado a Bécquer en la localidad
Tan solo cuatro kilómetros separan Trasmoz del final de la ruta, que no puede ser otro sino el Monasterio de Veruela.
Entrada al monasterio
El Monasterio
de Veruela se encuentra en el termino de Vera de Moncayo, cerca del
Río Huecha, es de estilo cisterciense y fue fundado en 1145. Cuenta
con un muralla que lo protege con casi un kilómetro de longitud. La
entrada principal es a traves de un torreón medieval tras el cual
hay un paseo arbolado que conduce hasta la iglesia y los claustros.
Claustro
Jardines del monasterio
Hasta aquí se trasladaron
los hermanos Bécquer en 1863 tras una recaída de Gustavo de la
tuberculosis contraída en Madrid años atrás. El aire puro de las
cercanías del Moncayo se creían sanadores para este tipo de
enfermedad y, tras la desamortización de Mendizábal de 1835, se
había convertido en posada y tenia espíritu romántico.
A pesar de no llegar a estar ni siquiera un año, fue en este
lugar donde la producción artística de los hermanos llego a uno de
sus puntos más altos.
El poeta escribió una serie de cartas que se recopilaron en su
obra “Desde mi celda”, también escribió gran parte de sus
famosas “Leyendas” centradas en las tierras de la provincia de
Soria y de los alrededores del Moncayo, como por ejemplo “El monte
de las ánimas” o “La corza blanca”.
Indicaciones para seguir la ruta en coche: